LA SINAGOGA DE SANTA MARÍA LA BLANCA
Historia
Nos encontramos ante un oratorio que fue levantado en el año 1180 para servir como Sinagoga Mayor de la Judería de Toledo formando parte de los de diez templos que se erigían en la antigua Aljama. Sabemos que a mediados del siglo XIII un incendio arrasó parte del edificio y que en el año 1259 fue reedificado reutilizando los materiales existentes. Un siglo después, las tensiones entre judíos y cristianos se dejaron notar en las revueltas de los años 1355 y 1391 y supusieron el fin de la sinagoga que pasó a convertirse en la Ermita de la Virgen Blanca y tras esto siguió funcionando como beaterio, cuartel del ejército y depósito de pólvora. En la actualidad está considerada como una de las maravillas medievales de la ciudad gracias a su estructura interior formada por un mar de arcos de herradura y a sus bellos motivos ornamentales de tradición mudéjar como los zócalos de azulejos, los frisos y yeserías de lacerías o los capiteles con decoraciones vegetales.