En el diseño del Salón del Prado la disposición de fuentes de carácter monumental fue un requisito indispensable para la distribución del espacio, la ornamentación del conjunto y la funcionalidad del proyecto. La primera que contemplamos frente a la Cuesta de Moyano fue la Fuente de la Alcachofa donde se encuentran representados un tritón y una nereida sosteniendo el escudo de la Villa, aunque ésta es una réplica ya que la original fue trasladada a uno de los laterales del estanque del Parque del Retiro. En segundo término nos vamos a encontrar con la Fuente de Apolo, divinidad que representaba a la luz y las artes en la Antigüedad, cualidades que Carlos III quiso destacar en su reinado, pero sin ninguna duda, las fuentes más famosas de la ciudad son las dedicadas a la diosa Cibeles y al dios Neptuno.