La puerta de Alcalá es un monumento neoclásico diseñado por el italiano Francesco de Sabatini en el año 1769 de vital importancia en la Historia del Arte ya que fue el primer arco de triunfo levantado en Europa tras la Edad Antigua, influencia que más tarde seguirán otras ciudades como París con el Arc de Triomphe o Berlín con la Puerta de Brandenburgo. Este acceso cuenta con dos alturas y cinco vanos, los dos exteriores adintelados eran utilizados por personas a pie y los tres centrales formados por vanos de medio punto por los carruajes, ambos contaban con rejas que cerraban a las 22 horas en invierno y a las 23 en verano, quedando así controladas las entradas y salidas de los madrileños.