Nos ha llegado la historia de que al rey Carlos III le gustaron tanto los dos proyectos presentados por Francesco de Sabatini que le ordenó integrar los dos en la puerta y que por ello las dos fachadas son distintas, correspondiéndose cada una con un diseño del arquitecto. El acceso que cuenta con una mayor ornamentación es el que mira hacia el Parque del Retiro debido a que sería la cara que encontraban los extranjeros cuando accedían a la ciudad y debía de impresionarles. En esta parte nos encontramos con columnas de estilo jónico, una alegoría de la fama tocando la trompeta y cuatro ángeles que representan a las virtudes cardinales: templanza, fortaleza, prudencia, justicia, además de la inscripción “REGE CAROLO III ANNO MDCCLXXVIII”. La cara que mira a la ciudad cuenta con una menor ornamentación, pilastras en vez de columnas y los ángeles portan escudos.